Una experiencia tecnológica que se consolida

No solo para capacitarse en las últimas tecnologías, sino también para compartir experiencias

Experiencia Forrajera y en Cosecha ya es un clásico del calendario agropecuario. La jornada organizada por CLAAS se ha convertido en un lugar donde productores, asesores y contratistas no solo se capacitan en las últimas tecnologías, también comparten experiencias y se acercan a las propuestas de otras empresas.

“Hace 8 años que estamos haciendo estas demostraciones a campo. Se trata de una exposición muy dinámica donde trabajan muchas compañías como KWS, BASF, Jacto, Mainero, Cestari o Richiger. Entre todas hemos formado un gran equipo que trabaja a la par con convencimiento”, asegura Reynaldo Postacchini, vicepresidente de CLAAS Argentina.

Ante una importante cantidad de público, en cada edición las empresas exponen la mejor tecnología en forrajes y cosecha. En esta oportunidad, Experiencia fue elegida por Mainero para presentar por primera vez en el campo su Segadora 6071, y lo hizo acompañada de otro nuevo producto: la rotoenfardadora 5887.

“La primera es una novedad total en el mercado”, afirmó Marcos Formica, del área de asistencia técnica y desarrollo de la compañía. Su lanza pivotante de tiro central le permite desplazarse a la izquierda y derecha del tractor en las cabeceras, lo que genera un corte más de frente y mucho más versátil. Además, posee un sistema de acople a la barra de tiro “Gyrodine” que le otorga más maniobrabilidad y movilidad.

En tanto, la rotoenfardadora que obtuvo recientemente el premio Ternium Expoagro por su atador de red, posee un sistema de alimentación que no requiere de mandos y elimina los potenciales efectos negativos por acumulación de material en la cámara de compactación.

Las casi 300 personas que asistieron a la jornada también pudieron ver en acción la segadora DISCO 1100 RC de CLAAS, que recientemente entró al libro Guinness por batir la marca mundial de corte alfalfa (140 hectáreas de alfalfa en apenas 8 horas). “Es un orgullo mostrar este tipo de equipos acá en Sunchales. A pesar de las condiciones difíciles de financiamiento, seguimos apostando al sector productivo trayendo nuevas tecnologías y poniéndolas a disposición de nuestros clientes”, completó Postacchini.

Pero no son los únicos fierros que se pudieron ver en la primera parada a campo que tuvo como protagonista a la alfalfa. Por allí también rodaron los acoplados Fontanini, de 40 metros cúbicos y 7,5 metros de largo, especiales para trabajos forzados e intensivos; y la embolsadora de forrajes Richiger R10-230D, para bolsas de 9 y 10 pies.

Tampoco podía faltar el resto de la tecnología de avanzada de CLAAS, representada esta vez por el rastrillo giroscópico LINER 3500, de gran capacidad de trabajo gracias a sus brazos telescópicos que permiten un ancho de labor de 9,90 a 12,50 metros en una sola pasada; la megaenfardadora QUADRANT 3200 RF, que logra realizar un heno de alta calidad y con excelente capacidad; y la picadora JAGUAR 940 (línea 498) provista de un tambor V-MAX de 24 cuchillas, que ofrece un excelente corte, menor consumo de combustible, transporte del material en forma homogénea y con solo dos tornillos por cuchilla es de muy fácil mantenimiento. Por último el AXION 930, un tractor equipado con la caja de cambios CMATIC de transmisión continua y que opera con mando multifuncional CMOTION y pantalla táctil CEBIS. Un equipo de alta gama y potencia que cautivó al público.

En alfalfa se trabajó con dos materiales provistos por la firma KWS: Ruano y Mecha. La primera, un Grupo 10 de alto potencial de rendimiento, ideal para hacer rollos, fardos o megafardos; la otra, un Grupo 9 también de alta producción. “Son consideradas de elite en el mercado, de muy alta calidad y con muy buenas características sanitarias”, agregó Gastón Añez, representante del semillero.

“Hay que tratar de realizar el corte de alfalfa en el momento oportuno, no superando el 10% de floración, pero fundamentalmente viendo que el estado de rebrote no tenga más de 5 centímetros. Así no se afecta la producción de los siguientes cortes y a su vez se aprovecha buena parte de los nutrientes”, recomendó Federico Sánchez, del INTA Manfredi. A su vez, propuso cortar el forraje realizando un pre-oreo para perder entre 15 y 20 puntos de humedad y poder ensilar con 40% de materia seca. En otro apartado de su exposición, aconsejó la incorporación de cultivos de invierno, que son una excelente fuente de fibra y encajan muy bien en las rotaciones de cultivos.

Luego llegó el turno de la parada de maíz, donde Oscar Zen, de la Universidad Nacional del Litoral, resaltó la importancia de una nutrición estratégica de los suelos para lograr una mayor productividad. “Nuestra obsesión debe ser favorecer la formación de poros, y para eso necesitamos de mayor materia orgánica”, explicó el ingeniero agrónomo.

Para ello, concordó con Federico Sánchez en que es vital la integración de cultivos de servicio y no dejar nunca el suelo desnudo, sino entremezclar material. En tanto, para la fertilización química, se mostraron las bondades de la fertilizadora autopropulsada Jacto Uniport 5030. “Es una máquina que aplica con mucha precisión el fertilizante sólido. Posee un sistema automático que regula el punto de caída para la distribución, la cinta y el formato de las paletas. Esto trae muchos beneficios porque da mucha facilidad en la regulación, calidad y uniformidad de la aplicación”, señaló Fernando Herrero, representante comercial de Jacto.

Luego, Gustavo Saldaña de BASF y Mauricio Acosta de Agroservice KWS se refirieron a las claves para el control de insectos y malezas en el cultivo. Acosta repasó como combatir a las principales plagas que afectan al maíz. Entre las que se encuentran las orugas cortadoras, gusanos blancos, barrenador del tallo, oruga de la espiga y cogollero (spodóptera). Recomendó realizar un exhaustivo monitoreo  tomando como base 50 plantas seguidas dentro de un mismo surco. Asimismo, aconsejó realizar un mínimo de 2 a 3 mediciones en lotes de 20 a 50 hectáreas.

En cuanto al control de malezas, Acosta remarcó que el momento de aplicación de los herbicidas lo define el estado fenológico de la maleza y la mayoría de las veces es lo que determina la eficiencia de la aplicación. En ese sentido, recordó que el período crítico es desde la siembra hasta la sexta hoja como promedio (alrededor de 30 días desde emergencia). Excepto en gramíneas, donde se reduce a la 4ta hoja.

Saldaña se refirió a OnDuty Plus, el herbicida para maíz Clearfield de BASF, que actúa con triple acción: contacto, sistémico y residual. “OnDuty incorpora la innovadora molécula herbicida Kixor al reconocido Sistema de Producción Clearfield. La combinación en los modos de acción de las moléculas disminuye los riesgos de resistencia a las malezas y otorga un amplio espectro de control”, detalló.

Comentarios