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Informe de La Nación
Miércoles, 10 Agosto 2011 11:00

¿Por qué en la Argentina los precios de liquidación no son tan bajos como afuera?

te contamos por qué norteamericanos y europeos disfrutan de rebajas que parecen "regalos" y nosotros no
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Las rebajas de hasta mitad de precio en esta época de liquidaciones pueden saber a poco. Entusiasma el porcentaje, la oportunidad, el recorte en el precio que durante meses estuvo por las nubes. Pero, más allá de este efecto, el gasto sigue siendo significativo, si uno se abstrae de la comparación.

¿Por qué en la Argentina no se liquida como en Europa o Estados Unidos? ¿Por qué no existen esos fines de temporada de "regalos" con cifras que parecen irrisorias? Quien lo experimentó puede decirlo... aún con la diferencia de cambio, ya sean dólares o euros, dan ganas de vaciar el local.

En el sector de indumentaria reconocen que ese mundo ideal para los consumidores queda lejos de la Argentina, donde los costos hacen imposibles rebajas de ese tipo sin afrontar pérdidas.

El presidente de la Cámara de Industrial Argentina de la Indumentaria, Oscar Pérez Larumbe, explicó a LA NACION: "Los precios allá son distintos. La cantidad de consumidores es clave. En los Estados Unidos, por ejemplo, hay 200 millones. Además, las cadenas que hacen este tipo de liquidaciones se proveen de mercadería hecha en Asia". Y comparó: "Acá tenemos un mercado más chico y costos de producción argentinos que no pueden compararse con los costos de producción en China. La diferencia está especialmente en el precio de la mano de obra".

El ejecutivo de la entidad que agrupa a un buen número empresas del sector indicó que las diferencias al rebajar se relacionan con una estructura de costos que no permite ir al extremo, como sucede en otros países. Además de los salarios del sector, los costos de locación, posicionamiento de marcas y cargas impositivas se suman e impactan en el precio final. A eso se suma el valor de las materias primas, como el algodón, que se comercializa como un commodity , y ha elevado significativamente su cotización global.

A todo esto, hay que añadir las quejas de muchos productores locales, quienes dicen haber sufrido una pérdida de rentabilidad por la continuidad de las promociones, que generaron un nuevo hábito de consumo en el público.

Para la indumentaria importada, los aranceles también se han elevado con el fin de proteger con esa barrera a la industria textil local, que acumuló hasta junio un avance del 7,6% en el año.

Por todo esto, las liquidaciones que se realizan en este fin de temporada, aunque abaratan las prendas y el calzado, no transcurren como afuera. Por estos días, en España por ejemplo, puede conseguirse una remera de Zara por 2 euros (en pesos, unos 12), o unas sandalias por 5,99 euros ($36). Y, cuidado, este no es el remate.

El experto en precios Ariel Baños, distingue tres factores que abren el abismo entre los precios de liquidación locales y los que se encuentran en el exterior.

Por un lado, los márgenes iniciales en Estados Unidos y Europa superan entre 5 y 6 veces el costo inicial de los productos. En la Argentina, en general, se cuatriplican los costos. Esta diferencia posibilita un recorte mayor a fin de temporada.

Otra diferencia es que la indumentaria tiene un "ciclo de vida" más corto; nada se "recicla" de un año a otro, dado que la cultura del consumo está más arraigada, especialmente en los EE.UU. Baños señala que al finalizar la temporada, el costo original de los productos ya representa un "costo hundido". Osea, la posibilidad de vender se considera nula, y cualquier precio que pueda obtenerse, aunque sea muy bajo, se considera aceptable. Acá, en cambio, lo mismo puede ocupar una vidriera al año siguiente; por tanto, vale la pena almacenarlo.

Como último factor de incidencia, el especialista en precios destaca, como lo señaló Pérez Larumbe, el impacto de los impuestos y aranceles. Con respecto al primero, el impuesto al consumo ( sales tax , no mayor al 8%, dependiendo del estado) no se ve en los carteles, sino que se agrega en la caja. Aquí, el 21% del IVA se expresa en los precios expuestos. En relación con los aranceles de importación, en la Argentina llegan hasta el 50% en algunos casos, y también se aplican trabas pararancelarias, algo que disminuye la competencia importada para los productores locales. A esto último se suma el efecto de la inflación en dólares debido al constante aumento de precios en pesos, con un tipo de cambio sostenido..


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