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Viernes, 05 Febrero 2010 05:00

Operador turístico de día, Indiana Jones de noche

Confecciona sombreros del famoso personaje de cine, vendió más de cien en un año y medio a varias partes del mundo y comparte este hobby con un socio

La pasión lleva a la gente a hacer cosas. Tan es así que Diego Villar, operador turístico por herencia familiar, comenzó por casualidad a producir y comercializar réplicas de sombreros de su ídolo: Indiana Jones. Desde una plataforma social, como lo es un foro, hoy lleva vendidos más de cien en lugares como Croacia, Alemania y Suiza. Un emprendimiento que nació de un hobby pero ¿terminará como un gran negocio? Todo empezó cuando en el 2007 se filmó la última película de la saga de Indiana Jones.

En mayo de 2008 se estrenaba en Argentina. Como ahora, participaba del foro de sus fans de habla hispana más importante del mundo. “Y allí contacté con un argentino, Roberto O’Brian, hoy mi socio, y empezamos a relacionarnos”, contó Villar a ON24.

El operador turístico desde joven es fanático del personaje de Hollywood y además colecciona ropa y réplicas de los objetos. Cuando se encontró con O’Brian, ambos querían conseguir una réplica del sombrero acorde con el bolsillo argentino (habían visto uno de Australia, pero era casi imposible comprarlo). Así fue cómo llegaron a la última fábrica de sombreros de alta calidad que existe en el país y se ubica en Lanús. “Con los sombreros que nos compramos, fuimos lookeados al estreno. Ahí empezó todo”, recordó.

Después de mostrar las primeras fotos en el foro, los que vieron un producto de buena calidad y a buen precio, comenzaron con la consulta y allí vieron el negocio. “¿Por qué no fabricarlos nosotros mismos?”, se preguntaron. “Y de golpe teníamos una lista de 14 pedidos. Cobramos los costos y la diferencia cambiaria. Les avisamos que íbamos a tardar unos meses y nos esperaron”, contó Villar.

Así comenzaron con la fabricación a mano, eligiendo los productos de excelente calidad, lo que los distingue hoy en el mundo entero. Para obtener uno no hace falta más que encargarlo, completar una orden de pedido y luego efectivizar el pago, que se acuerda previamente con ellos (tienen cuenta en un banco de Italia).

Hasta el momento superaron los cien sombreros en casi dos años y lo más llamativo para ellos es que sus clientes ya atravesaron (hace rato) las barreras virtuales de aquel foro que los vio nacer. Después de idear dos de los sombreros típicos de Indiana Jones (el marrón clásico y uno gris que utilizó en dos oportunidades), los costos son prácticamente accesibles para muchos. Desde 2008 hasta fin de 2009 el precio fue de €99, mientras que, como consecuencia de la situación actual de este país, deberán incrementarlo tan sólo a €110.

“Por el momento tenemos una buena relación precio-calidad. Ofrecemos un buen sombrero, una buena réplica que no cuesta tanto con relación a las otras, aun si lo comparamos con nuestra competencia directa que van desde los U$S160 a €400”, determinó. La mano de obra de este típico accesorio del hombre de las películas lleva entre seis y ocho horas netas, ya que debe mojarse y moldearse con el material empapado (fieltro de pelo de liebre). Después los retoques llevan un par de días y en una semana a diez días puede estar finalizado. “La terminación es a mano y lo hacemos nosotros. Se compran los productos, se hace a medida. Van desde el talle 53 al 64”, expresó.

Finalmente, Villar destacó que si bien este emprendimiento es más un hobby que su fuente laboral permanente, señaló lo bueno de que “la plataforma del proyecto fue un foro, un lugar de encuentro social con una afinidad”. Aunque hace ya dos años pensaron en que esto no iba a trascender más que aquellos 14 pedidos, lo cierto es que hoy el negocio sigue creciendo y los sombreros y fanáticos cada vez son más.

Lea la nota completa en la Revista Mensual de Enero 2010 de ON24


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